De Víctimas a Protagonistas

Hace algunos días al momento del check in en el aeropuerto de Santiago, tuve la oportunidad de ver y escuchar a un pasajero quien se acercó al counter en el momento en que su vuelo ya estaba cerrado. Después de algunos instantes de intentar abordar el vuelo utilizando con la dama que lo atendía toda clase de estrategias persuasivas y otras no tanto, finalmente me mira y me dice:
– Me dejó el avión…

Su forma de pensar, lo que ocurrió y la manera en que finalmente lo expresa al resto da cuenta de una postura de “víctima”, tan común en nuestra cultura y por supuesto, en nuestras organizaciones.

A las víctimas las cosas “les pasan”; ellos no se percatan que la responsabilidad de las situaciones que viven son de su absoluta responsabilidad. El pasajero decepcionado no era capaz de ver en aquel momento que en realidad lo que ocurrió es que el llegó tarde; el avión jamás tuvo intención de dejarlo…

Estas trampas del lenguaje vienen instaladas en nuestra mente desde pequeños; al correr por la sala de nuestra casa nos pegamos en la mesa y nuestra madre seguramente se acerca a la mesa y le pega y le dice “mesa tonta”; desde esas experiencias hemos aprendido que las cosas “nos pasan” y nosotros no tenemos mayor responsabilidad en ello; somos verdaderas víctimas de las circunstancias.

Observando un equipo gerencial en una reunión para medir su conectividad, observé a un integrante del equipo que en plena reunión responde su celular el cual vibraba sonóramente. El sujeto se agacha para responder y rápidamente cuelga con un:
– Te llamo después.

El líder del equipo le pregunta la razón por la que respondió su celular desatendiendo un punto relevante de la reunión y el sujeto responde:
– Es que sonó…

En realidad la respuesta de una persona en postura de protagonista hubiese sido:
– Respondí porque decidí hacerlo.

La mayor parte de la gente funciona como víctima frente al inmenso terror que implica decidir y rendir cuentas por las decisiones que tomamos.

A continuación presento algunas situaciones organizacionales expresadas desde la víctima y desde el protagonista:
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Víctima:

  • La comunicación está fallando.
  • No se han dado los resultados.
  • Las ventas están flojas.
  • Está lenta la cosa.
  • Bajó la productividad.
  • Estoy full, no tengo tiempo.
  • Voy a ver si me da el tiempo.
  • Se me escapó de las manos.

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Protagonista:

  • Nos estamos comunicando de manera inefectiva.
  • No hemos cumplido con lo prometido.
  • No hemos vendido lo suficiente.
  • No he hecho las cosas con la velocidad adecuada.
  • Dejamos de ser productivos.
  • El tiempo que tengo lo dedico a cosas que me importan más.
  • Voy a decidir que hago primero.
  • No fuí cuidadoso ni riguroso.

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Ahora observa las conversaciones en tu equipo y descubre sin son mas víctimas o protagonistas.

3 comentarios en “De Víctimas a Protagonistas”

  1. Héctor Arroyo Sanhueza

    Motiva a ser más eficaz, a asumir el desafío de tomar acción hacia lo deseado, a ser cuidadoso con el lenguaje a mejor pensar, para dar impulso.

  2. Lamentablemente el ser «víctima» o «protagonista», no es solamente un problema de lenguaje, sino un problema de actitud. Me expreso como víctima cuando no estoy dispuesto a asumir mi responsabilidad.

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